Compartir

Lunes, 9:00. Salisbury nos da los buenos días al más puro British style: envuelta en niebla y con aire frío.  Todos vamos llegando al punto de encuentro acordado ayer para una nueva visita, quizá la más mágica de todas: Stonehenge, que se encuentra a solo 20 minutos en autobús.

La mayoría de nuestros chicos y chicas no son conscientes en un principio de la magia y misterio que rodean esta impresionante construcción megalítica que data del Neolítico, pero pronto, con las explicaciones de nuestra guía, Mirjana, y alguna aportación extra de las profesoras, comprenden que se encuentran ante uno de los monumentos prehistóricos más importantes del mundo. Stonehenge es un monumento funerario, lugar de culto y sacrificios religiosos e incluso observatorio astronómico; este mágico lugar no deja indiferente a nadie.

Durante nuestra visita, alguien muy especial se ha acercado a saludarnos: la avutarda Gertrude, que es famosa por habitar en la zona de Stonehenge y ser uno de los ejemplares con los que se ha podido recuperar esta especie que estaba en peligro de extinción.  Curiosa y atrevida, se ha acercado a nuestro grupo y ha permanecido a nuestro lado unos minutos erizando sus plumas para protegernos del resto de visitantes.

Tras esta visita, y ya sobre las 13:00 horas, hemos cogido el autobús de vuelta a Salisbury porque a las 14:00 empezaban las clases en la academia. Por fin han conocido a las que serán sus profesoras esta semana: Jo y Felicity.

Finalmente, a las 17:00 horas, tras unas clases divertidas y prácticas, nos hemos dirigido al centro de la ciudad para establecer el punto de encuentro de mañana, antes de coger cada uno nuestros autobuses respectivos a casa, donde nos esperaban nuestras familias de acogida para compartir una noche más una cena familiar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Contacto

Acceso
EnglishFrançaisEspañol