Hoy, al contrario que todos los días, las clases son por la mañana en lugar de por la tarde y nuestros chicos y chicas han entendido que la puntualidad británica no es tan flexible como la española. Así que cuando empiezan las clases rigurosamente a las 9:00, todos están allí, algunos incluso desde hace media hora.
Tras tres horas de clase y media de descanso, a las 12:30 salimos de la academia y nuestros chicos y chicas disponen de tiempo libre hasta las 15:00, cuando está prevista la visita de los puntos más importantes de la ciudad.
Estos días estamos teniendo auténtico tiempo británico y poco antes de iniciar el tour, comienza a llover. Así que aprovechamos para visitar la catedral de la ciudad por dentro y así, además de conocer el lugar más importante de Salisbury, poder resguardarnos.
El centro de esta bonita ciudad es muy pequeño, por lo que en pocos minutos llegamos a la zona en la que, majestuosa, se eleva esta imponente obra de la arquitectura medieval. Construida en tan solo 38 años durante el siglo XIII, en ella destaca a primera vista su aguja, que es la más alta de todo el Reino Unido (123 metros). Además, en su interior alberga dos grandes elementos de gran valor: por un lado, el reloj mecánico más antiguo del mundo (del año 1368) y, por otro, una de las cuatro copias que se conservan de la Carta Magna, redactada en 1215.
Una vez dentro, además de poder ver ambos elementos, apreciamos la belleza de sus vidrieras, de su original pila bautismal y nos sorprende aprender que esta enorme construcción se sostiene sobre unos cimientos de agua y grava.
Incluso podemos apreciar el nivel del agua bajo nuestros pies a través de una piedra que se levanta en el altar y en la que se introduce una varilla de medición. Se realiza una revisión diaria de los niveles de agua bajo la catedral para asegurar que la base no se seque, lo que causaría el colapso de la estructura.
Mientras estamos caminando por el interior de la nave, el órgano empieza a sonar de repente y las voces del coro lo acompañan, lo que hace que nuestra visita sea aún más especial.
Finalmente, y habiendo visto lo más curioso y representativo de esta magnífica catedral, salimos de ella y nos alegramos al comprobar que ha parado de llover. La visita nos ha llevado más de lo inicialmente esperado, por lo que cuando salimos, no queda mucho tiempo antes de volver a casa. Mirjana, nuestra guía, nos comenta alguna que otra curiosidad de la ciudad antes de despedirnos hasta mañana. Son las 17:30 y todos volvemos a casa, donde algunos de nuestros chicos y chicas tienen sus propios planes con las familias de acogida. Algunas chicas hasta van a hacer una tarta con su host mum (madre de acogida); otras compartirán anécdotas y confidencias con sus compañeras de casa italianas y muchos otros, solo quieren llegar para descansar. Home sweet home!
¡Hasta mañana!










